Un operativo de Control Urbano en Venado Tuerto terminó en infracción y abrió un fuerte debate sobre el uso del espacio público y el cuidado del agua. Inspectores municipales sancionaron a un vecino que lavaba su vehículo en la vereda utilizando una hidrolavadora conectada a la red domiciliaria.
El procedimiento se inició tras la denuncia de otro vecino. Según testigos, los agentes actuaron con respeto y le explicaron al infractor el contenido de la Ordenanza Nº 2147, que prohíbe el uso de mangueras y el arrojo de aguas con detergentes a la calzada para este tipo de tareas. A pesar del trato cordial, el acta labrada se viralizó rápidamente en redes sociales.
La difusión del caso generó una ola de comentarios divididos. La mayoría de los usuarios se solidarizó con el vecino sancionado y cuestionó la rigidez de la medida, señalando que lavar el auto es una actividad doméstica común y que el municipio debería enfocarse en problemas más graves de los barrios. “Lo que faltaba ahora, que no se pueda lavar el auto tranquilo”, escribió un vecino en los comentarios.
Por otro lado, un sector de la comunidad respaldó a Control Urbano. Destacaron la importancia de cuidar el recurso hídrico y evitar que el agua con productos químicos termine estancada en la vía pública. “Las leyes están para cumplirse”, respondieron otros usuarios.
Desde el municipio recordaron que la normativa exige lavar los vehículos dentro de la propiedad privada o, en su defecto, utilizando baldes para evitar el derroche de agua. La situación reavivó el debate sobre el equilibrio entre las normas locales y las prácticas cotidianas de los vecinos.
MM
