Un interno del Complejo Penitenciario Provincial II de Sáenz Peña falleció este lunes luego de permanecer internado en el Hospital 4 de Junio.
El hombre, de 41 años, había sido trasladado el viernes por un cuadro de dolor abdominal agudo. Según el informe médico, él mismo manifestó que se había introducido un teléfono celular por el recto 24 horas antes de su ingreso para ocultarlo.
Los estudios detectaron una perforación peritoneal. Fue sometido de urgencia a una cirugía, pero pese a la intervención y a los cuidados del equipo de salud, murió durante la mañana de este lunes.
Cómo sigue la investigación
La causa quedó en manos de la justicia provincial. Se abrió un expediente para determinar las circunstancias en las que el celular ingresó a la unidad y cómo fue la atención médica brindada desde su traslado al hospital.
Además, el Servicio Penitenciario deberá informar sobre los protocolos de requisa y control en el complejo, mientras se evalúa si hubo responsabilidades internas. La autopsia será clave para confirmar el nexo entre la perforación y el objeto extraño.
El caso expone también los riesgos extremos de ocultar elementos dentro del cuerpo en contextos de encierro, una práctica que suele terminar en perforaciones, infecciones graves y cuadros fatales.
MM