“Cerati: El eco que no se apaga”Gustavo Adrián Cerati nació un 11 de agosto de 1959 en Buenos Aires. De chico era tranquilo, de mirar mucho y hablar poco. Tenía una guitarra prestada y un montón de sonidos dando vueltas en la cabeza que necesitaban salir.A finales de los 70 armó Soda Stereo con dos amigos. Nadie imaginó que esos tres pibes iban a cambiar la música en español para siempre. Recorrieron los 80 y los 90 con canciones que se volvieron himnos. De Nada Personal a Canción Animal y Sueño Stereo, llenaron estadios en todo el continente y nos enseñaron que podíamos rockear en nuestro idioma sin pedir permiso. En 1997 se despidieron en River con un “gracias totales” que todavía eriza la piel.Pero Gustavo no se quedó quieto. Se fue a buscar otros mundos. Sacó discos como solista donde mezcló guitarras, electrónica y poesía. Bocanada, Ahí Vamos, Fuerza Natural… cada disco era distinto porque él siempre quería ir un paso más allá. Producía, experimentaba, componía para otros. Volvió a juntarse con Soda en 2007 y el país se paralizó otra vez para cantar con ellos.El 15 de mayo de 2010, después de tocar en Caracas, su cuerpo dijo basta. Sufrió un ACV y entró en coma. Durante 4 años Argentina entera lo esperó. Le cantamos, le hablamos, le debimos canciones.El 4 de septiembre de 2014 se fue. Tenía 55 años.Hoy cumpliría 67. Ya no está, pero sigue acá. En cada radio, en cada pibe que agarra una guitarra, en cada “de música ligera” gritado a las 3 de la mañana. Él mismo lo dijo una vez: no se iba a morir, se iba a multiplicar.Y lo cumplió.MM