La base Concordia en la Antártida midió -84,1°C. Es la temperatura más baja registrada en el mundo desde 2012.
La base está en el medio del continente, a más de 3.200 metros de altura. Ahora es invierno y no hay sol por meses, por eso el frío es tan extremo.
Con -84°C todo se congela en segundos. La piel expuesta se puede quemar en poco tiempo.
Este no es el récord histórico. El más bajo fue de -89,2°C en 1983 en la base rusa Vostok. Pero el de ahora es el más frío de los últimos 14 años.
MM