Una nevada fuera de temporada cubrió Moscú el 27 de abril y transformó por completo el paisaje de la ciudad. La Plaza Roja, el Kremlin y sus principales monumentos quedaron bajo un manto blanco que sorprendió a residentes y turistas.
Detalles del fenómeno
Las autoridades meteorológicas rusas calificaron el episodio como “excepcional”. La acumulación de nieve complicó el tránsito en las principales avenidas y obligó a desplegar operativos especiales con máquinas quitanieves y sal desde la madrugada. Los aeropuertos de Sheremetyevo y Domodédovo registraron demoras en varios vuelos.
Las temperaturas cayeron varios grados por debajo del promedio para fines de abril, cuando lo habitual son máximas de 10-12°C y días sin heladas. En este caso, el aire frío ártico se combinó con humedad atmosférica y generó la tormenta.
Repercusión e imágenes
Las fotos de la Plaza Roja nevada y de una mujer cruzando un puente durante la tormenta se viralizaron en redes sociales. El contraste entre la arquitectura histórica y el paisaje invernal fuera de época generó miles de comentarios.
Para muchos moscovitas fue un motivo de asombro y para otros una molestia por el frío tardío. Según especialistas, no se registraba una nevada de esta magnitud tan avanzada la primavera desde hace más de 15 años.
Mientras tanto, en el sur de Líbano también se reportaron explosiones por bombardeos, en medio de una escalada de tensión regional.
MM
