Un día como hoy nacía Messi.
El pibe que cargó 45 millones en la espalda y nos enseñó que la gloria se alcanza con los pies en el barro y el corazón gigante. El que nos hizo llorar en Qatar y gritar “somos campeones del mundo” como en el 86.
Un día como hoy se apagaba Gardel.
El Zorzal que se fue en Medellín en 1935 pero nunca dejó de cantar. Cada “volver” es un hijo que regresa a casa. Cada bandoneón es Argentina llorando bajito, con elegancia.
Un día como hoy nacía Fangio.
El Chueco de Balcarce que domó la muerte a 300 km/h. Cinco veces campeón del mundo cuando manejar era rezar. Nos enseñó que el coraje también tiene tuercas y guantes.
Un día como hoy se apagaba Rodrigo.
El Potro se fue un 24 de junio del 2000 cantando a los 27. Y nos dejó el cuarteto como grito de pueblo. “Soy cordobés” y Argentina entera se para a saltar. Se fue joven, pero se quedó para siempre en cada previa.
Nacían dos leyendas. Se iban dos voces eternas.
Todo el mismo día. Todo con la misma sangre.
24 de junio: el día que Argentina acelera, canta, gambetea y llora… pero nunca se rinde.