Stella Natalia Sánchez fue absuelta en 2026 por el beneficio de la duda en el juicio por lesiones gravísimas agravadas por el vínculo contra su hijo, que sufrió secuelas neurológicas severas cuando tenía dos meses de vida. El incidente ocurrió el 14 de marzo de 2014, y el juicio tardó 12 años en llevarse a cabo.
La fiscalía había pedido 3 años de prisión condicional, argumentando que Sánchez debió prever que podía causarle lesiones a su hijo. Sin embargo, la defensa sostuvo que se trató de un accidente doméstico y que no había pruebas para demostrar la culpabilidad de la madre.
La víctima, que hoy tiene 12 años, no puede valerse por sí mismo y requiere cuidados constantes. La familia de la víctima ha expresado su indignación por la absolución y ha anunciado que apelará la sentencia.
La gran pregunta que sigue sin respuesta es: ¿Se cayó el bebé o lo tiró la madre? La justicia no pudo probarlo, y la duda benefició a Sánchez.