“Fue condenada a seis años de prisión por asociación y colusión para cometer delitos” y a “un año y medio por propaganda contra el Gobierno”, declaró Nili. También fue castigada con dos años de exilio interno en la ciudad de Khusf, en la provincia oriental de Jorasán del Sur, y una prohibición de viajar durante dos años.
Según la legislación iraní, las penas de prisión se cumplen simultáneamente. Nili añadió que el veredicto emitido no es definitivo y podría ser apelado.
En las últimas semanas, Mohammadi permaneció en régimen de aislamiento en la prisión de Mashhad tras ser arrestada el 12 de diciembre durante el funeral de Khosrow Alikordi, un abogado de derechos humanos encontrado muerto bajo circunstancias sospechosas.
El comunicado señalaba que Mohammadi había llamado a su abogado, Mostafa Nili, el domingo desde la cárcel. En su primera comunicación en los 59 días que lleva detenida, la activista le informó que fue trasladada a la sala primera del Tribunal Revolucionario de Mashad (noreste del país) y tras la audiencia se dictó la sentencia en su contra.
El abogado reveló luego en X que Mohammadi le manifestó que hacía tres días había sido trasladada a un hospital por su mal estado de salud. Sin embargo, contó que cuando le empezó a contar las circunstancias de su arresto, la llamada se cortó.
Nili expresó su esperanza de que, debido a los problemas de salud de Mohammadi, pueda ser puesta en libertad bajo fianza temporalmente para recibir tratamiento.