Una ballena jorobada varada en la costa alemana del Báltico ha sido dejada en paz por las autoridades para que recupere fuerzas y se dirija al mar del Norte por sí sola. La ballena, que se había varado dos veces, está debilitada y con la piel deteriorada, pero ha logrado liberarse por sus propios medios en dos ocasiones.
Los expertos consideran que sacrificarla no es una opción viable, ya que no hay un método fiable para hacerlo sin causarle más dolor y sufrimiento. En su lugar, han establecido una zona de exclusión de 500 metros alrededor de la ballena para evitar perturbaciones.
El pronóstico no es bueno, y es probable que la ballena vuelva a vararse en algún otro lugar. Sin embargo, las autoridades no han perdido la esperanza de que pueda recuperarse y nadar libremente.
MM