ARCA reglamentó el nuevo blanqueo laboral. El régimen permite a los empleadores registrar a trabajadores que estaban en negro con importantes beneficios: condonación de multas, intereses y deudas previsionales. El objetivo es formalizar el empleo y que miles de trabajadores accedan a obra social, aportes jubilatorios y ART.
El plan apunta a sectores con alta informalidad como construcción, gastronomía, talleres y empleo doméstico. La adhesión es voluntaria y busca ampliar la base de trabajadores registrados sin crear nuevos impuestos.
Un papel firmado cambia más que una relación laboral. Cambia la tranquilidad de saber que si te enfermás, tenés cobertura. Que si trabajás hoy, aportás para mañana. Blanquear es darle nombre y derechos a quien todos los días sostiene persianas, obras y cocinas. Ojalá esta medida no sea solo números para el Estado, sino seguridad real para la gente.
